Nuevo Testamento

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Salmos del Evangelio

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Salmos del Evangelio – Trigo

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Salmos del Evangelio – Trigo

Pedro Trigo SJ

Tu hijo, Señor, subía al monte solo.
Había pasado el día en olor a multitudes
había entusiasmado a la gente hasta el delirio
y ahora subía al monte sin mirar atrás
mientras la muchedumbre se dispersaba por la llanura
y los discípulos atravesaban, desconcertados, el lago.
Una hora, Señor, de profundo desencuentro.
Las sombras lo llenaban todo
Jesús parecía caminar hacia la última luz de las alturas
caminaba, Señor, hacia ti, la luz indeficiente.
Cuando se hizo completamente de noche, seguía allí, solo
¿solo también de ti, Señor? Solo ante ti
y, de cualquier manera que fuera, solo contigo
que nunca lo dejaste solo
ni siquiera cuando él se sintió en la cruz abandonado por ti.

María de Nazaret: el ser creyente como acogida

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Maria- el ser creyente como acogida

José Ignacio González Faus SJ
Pero esa capacidad de acogida incondicional, que es característica de toda religiosidad auténtica, es a la vez el rasgo más perceptible y más destacable de lo femenino: la mujer como posibilidad de acogida, como expectativa receptora del amor.

Pobres y ricos en la Iglesia primitiva

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Pobres y ricos en la Iglesia primitiva

Josep Vives
En orden al reino todos somos igualmente pobres y todos lo hemos de recibir como puro don y como pura gracia: y el que no esté dispuesto a reconocerlo así se autoexcluye automáticamente del reino

Las bienaventuranzas

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Las bienaventuranzas-Chercoles

Adolfo Chercoles SJ
Centro Loyola Pamplona

Las Bienaventuranzas expresan sencillamente la experiencia de Jesús. Y la experiencia de Jesús como hombre hay que situarla en Nazaret. El pueblo donde nació fue lo decisivo en la vida de Jesús, -la vida pública es un apéndice- allí vivió la mayor parte de su vida, y la vivió con los ojos muy abiertos, captando al milímetro lo que era el ser humano, lo que era la vida. En Nazaret, como uno de tantos, en la monotonía de un pueblo, en el aburrimiento, en la cotidianeidad. Sólo desde esa situación podía extraer una experiencia válida para toda persona.

Jesús y la mujer siro-fenicia

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Sirofenicia

Una historia desde la frontera (Mc 7,24-30)
Dolores Aleixandre

Ella le desafió a cruzar la frontera que aún le quedaba por franquear y le llamó desde el otro lado, donde aún estábamos nosotros como un rebaño perdido en medio de la niebla. Y él debió escuchar en su voz un eco de la voz de su Padre y se decidió a cruzarla.

Pasajes bíblicos sobre la migración en el NT

1. Jesús nace fuera de la tierra de sus padres. Lc. 2, 1-7: “Por aquel tiempo, el emperador Augusto ordenó que se hiciera un censo de todo del mundo. Todos tenían que ir a inscribirse a su propio pueblo. Por esto, José salió del pueblo de Nazaret, de la región de Galilea, y se fue a Belén en Judea, dónde había nacido el rey David, porque José era descendiente de David. Fue allá a inscribirse junto con María su esposa, que se encontraba embarazada. Y sucedió que mientras estaban en Belén le llegó a María el tiempo de dar a luz. Y allí nació su hijo primogénito y lo envolvió en pañales y lo acostó en el establo, porque no había alojamiento para ellos.”

2. Jesús huye de su tierra. Mt. 2, 13-15: “Cuando ya los sabios se habían ido, un ángel del señor se le apareció a José y le dijo “levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar el niño para matarlo”. José se levantó tomó al niño y a su madre y salió con ellos de noche camino de Egipto, dónde estuvieron hasta que murió Herodes…”

3. Hospedar al extranjero es hospedar a Dios. Mt. 25, 34-40. “Y dirá el rey a los que están a su derecha: “vengan ustedes los que han sido bendecidos por mi Padre; reciban el reino que esta preparado para ustedes desde que Dios hizo el mundo. Pues tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; anduve como forastero, y me dieron alojamiento. Estuve sin ropa, y ustedes me la dieron. Estuve enfermo y ustedes me visitaron; estuve en la cárcel y vinieron a verme. Entonces los justos preguntarán: Señor ¿cuándo te vimos con hambre y te dimos de comer?, ¿te vimos como forastero y te dimos alojamiento?, ¿o sin ropa y te la dimos?, o ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te fuimos a ver?. El Rey contestará: Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de estos hermanos míos mas humildes, por mí mismo lo hicieron.”

4. Hechos 10,28: “Saben ustedes que a un judío le está prohibido tener trato con extranjeros o entrar en su casa, pero a mí me ha enseñado Dios a no llamar profano o impuro a ningún hombre”.

5. Gálatas 3,28: “Porque en Cristo Jesús no hay ni un judío ni griego, ni hombre ni mujer ni esclavo ni libre”
6. La iglesia nace de Pentecostés. Col 3,11. “Ya no tiene importancia el ser griego o judío, el estar circuncidado o no estarlo. El ser extranjero, inculto, esclavo o libre, siendo que Cristo es todo y está en todos”

Mateo 25 y la esperanza de los pobres

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Mateo 25-Esperenaza de los pobres

Antonio González